Fútbol Internacional

31 de julio de 2026 a la – 21:28

El suizoitaliano, Giovanni Vincenzo Infantino (56 años), sosteniendo la Copa del Mundo.
El suizoitaliano, Giovanni Vincenzo Infantino (56 años), sosteniendo la Copa del Mundo.Gentileza

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció este viernes en un comunicado oficial que la entidad desiste de su intención de crear una filial para comercializar la Copa del Mundo, cediendo ante la presión internacional y las profundas divisiones generadas en el ecosistema del fútbol.

La medida se produce apenas días después de un auténtico terremoto institucional. El pasado miércoles, la FIFA había anunciado su ambiciosa intención de vender el 20 % de FIFA Forward Enterprise (FFE), la nueva filial que buscaba crear para manejar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, como el Mundial de fútbol, su principal producto.

En un explicativo publicado en su página web que resume de manera didáctica la información, la FIFA había asegurado que la nueva filial está valorada en unos 20.000 millones de dólares, de acuerdo a J.P. Morgan. Asimismo, según el diario británico The Times, la entidad rectora del fútbol también había dado a las 211 federaciones que la forman un plazo de poco más de 50 días para que comunicaran si aceptaban los 53 millones de dólares que pretendía otorgar a cada una si respaldaban la propuesta.

El rechazo en bloque que dobló el brazo a Zúrich

La propuesta de la FIFA no tardó en toparse con un muro de resistencia continental. El proyecto recibió el jueves un varapalo con la negativa de la UEFA —donde hacen vida los ganadores de 13 de las Copas del Mundo disputadas desde 1930—, que alertó que sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA si la propuesta se mantenía. La Concacaf también se sumó la víspera a las intenciones de la UEFA, mientras que este viernes la Conmebol afirmó el inicio de “un proceso de consultas” entre sus miembros y aseguró que “Primero está el fútbol”.

Ante este escenario de crisis abierta, la FIFA dio marcha atrás y emitió un comunicado donde repasó el trasfondo inicial de la iniciativa: “El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo sentar las bases para fortalecer aún más a nuestras Asociaciones Miembro de la FIFA y a nuestro deporte a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde el apoyo es más necesario. Y, como dijimos desde el principio, esto solo se lograría si la mayoría de las Asociaciones Miembro de la FIFA lo respaldaban y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, el Consejo de la FIFA, las Confederaciones y demás partes interesadas”.

Sin embargo, el propio Infantino reconoció que la fractura provocada hizo inviable la continuidad del plan:“Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente”.

Para poner punto final a la controversia de forma tajante, la entidad sentenció: “Nuestro propósito siempre ha sido, y siempre será, unirnos y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante”.

El comunicado de la FIFA de este viernes culmina con una frase redactada directamente por Infantino, buscando aplacar los ánimos y tender puentes con las confederaciones: “De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas, con un espíritu de interés común por nuestro deporte y con el objetivo de seguir impulsando el fútbol en todas partes, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo”.