Este sábado 1 de agosto se cumplen veintidós años del trágico incendio del supermercado Ycua Bolaños, que enlutó a la sociedad paraguaya, el 1 de agosto de 2004. La conmemoración anual de este sabado se erige no solo como un espacio de recuerdo, sino como una convocatoria permanente para que este hecho se transforme en una sólida conciencia y la solidaridad ciudadana de cuidado mutuo.
Mirada con fe y esperanza: convertir el dolor en conciencia colectiva
Christian Olmedo, integrante de la Coordinadora de Sobrevivientes y Familiares de Víctimas, explicó que el propósito fundamental de la organización es mantener el Memorial 1A, como un espacio activo, que propicie la integración de las nuevas generaciones que no vivieron directamente la tragedia.
Feroz incendio consumió la discoteca Nápoles en pleno microcentro de Asunción
En una entrevista concedida a este medio, Olmedo sostuvo que la apertura responde a una necesidad pedagógica fundamental, contraponerse al individualismo que causó el desastre. “Lo que provocó esta tragedia fue que el lucro se puso por encima de la vida humana”, remarcó.

Para los afectados directos, analizar los orígenes de la mayor catástrofe civil en tiempos de paz en el país implica señalar directamente las fallas estructurales del sistema. El mensaje más poderoso es, sin dudas, que lo que ocurrió el 1 de agosto de 2004, se pudo evitar.
La deuda pendiente para que haya justicia real y reparación integral
A más de dos décadas de aquella fatídica jornada que cobró la vida de cuatrocientas personas y dejó a más de trescientos sobrevivientes, las respuestas institucionales y judiciales dictadas por los tribunales continúan siendo consideradas sumamente limitadas frente a la magnitud del daño provocado.
Al reflexionar sobre el significado profundo que adquirió el proceso judicial a lo largo de los años, Olmedo puntualiza que la respuesta oficial debió trascender el ámbito estrictamente punitivo para abarcar un enfoque de protección estatal sostenido y de carácter verdaderamente multidisciplinario.
Asunción: esto dice el dueño de la discoteca céntrica que se incendió
Al evaluar el alcance de las demandas históricas impulsadas por la organización, el representante recordó: “La justicia, aprendimos, es una cosa muchísimo más integral; lo visualizamos en los primeros meses posterior al 1 de agosto del 2004, con un proyecto de ley que intentamos que se pueda trabajar, de solidaridad del Estado para con las víctimas”.

Aquel ambicioso proyecto original que buscaba amparar integralmente a los afectados, con el paso del tiempo debido a la falta de voluntad política: “Contemplábamos la educación para las personas afectadas, la cuestión laboral, el tema de la atención médica, psicológica, en salud mental también. Y esa forma integral se perdió y se convirtió solamente en indemnización posterior”, lamentó.
Entre lutos inconclusos y resiliencia: cómo viven hoy los sobrevivientes
El transcurso del tiempo ha configurado un escenario humano profundamente complejo donde cada familia y cada sobreviviente procesa el duelo de manera distinta. Olmedo señaló que, como organización, existe un inquebrantable respeto colectivo hacia la absoluta diversidad en las formas de transitar el dolor.
Edificio de Ahorros Paraguayos fue clausurado en 2019, pero volvió a habilitarse, admiten
Sin embargo, uno de los aspectos más desgarradores que mantiene la herida abierta en la comunidad es la falta de cierre definitivo para aquellas víctimas cuyos restos mortales jamás pudieron ser identificados oficialmente. “Hasta hoy día, 22 años después, seis personas aún sin reconocer, es decir, están desaparecidas y por tanto hay familias que todavía no pudieron cerrar sus lutos”, remarcó Olmedo.

A esta realidad se suma el factor generacional y el desgaste físico acumulado: “Muchos de los sobrevivientes pertenecen hoy a la tercera edad. “Toda esa carga física y emocional hace que que se limite un poco o la participación o la movilidad a las actividad de la conmemoración y solamente se guardan como para estar presentes el 1 de agosto“, explicó Olmedo.
Actividades centrales y vigilia ciudadana a 22 años de la catástrofe
Olmedo recordó que este viernes, a las 18:00, termina el novenario. “A las 19:00 tenemos arte por la memoria, que es un espacio familiar de homenaje a las víctimas con una presentación teatral”, agregó.
“Mañana el 1 de agosto arranca a las 9:00 con la participación de la comunidad. Tenemos la presencia del Colegio Técnico Cerro Corá con algunas presentaciones artísticas y luego está la banda de la Policía Nacional, en conjunto con la Dirección General de Educación Artística del MEC”, remarcó.
Incendio de Ahorros Paraguayos: bomberos denuncian falta de apoyo de la Municipalidad de Asunción
Los momentos más solemnes y esperados de la conmemoración ciudadana se concentrarán hacia el mediodía. “A las 11:00 realizaremos la lectura de nuestro manifiesto. La temática de este año es para el agradecimiento a todas las personas, grupos, sectores, instituciones, organizaciones por esa solidaridad, seguido por el toque de sirena a las 11:20 y el acto ecuménico”, añadió Olmedo.
Este sábado 1 de agosto se cumplen veintidós años del trágico incendio del supermercado Ycua Bolaños, que enlutó a la sociedad paraguaya, el 1 de agosto de 2004. La conmemoración anual de este sabado se erige no solo como un espacio de recuerdo, sino como una convocatoria permanente para que este hecho se transforme en una sólida conciencia y la solidaridad ciudadana de cuidado mutuo.Mirada con fe y esperanza: convertir el dolor en conciencia colectivaChristian Olmedo, integrante de la Coordinadora de Sobrevivientes y Familiares de Víctimas, explicó que el propósito fundamental de la organización es mantener el Memorial 1A, como un espacio activo, que propicie la integración de las nuevas generaciones que no vivieron directamente la tragedia.Feroz incendio consumió la discoteca Nápoles en pleno microcentro de AsunciónEn una entrevista concedida a este medio, Olmedo sostuvo que la apertura responde a una necesidad pedagógica fundamental, contraponerse al individualismo que causó el desastre. “Lo que provocó esta tragedia fue que el lucro se puso por encima de la vida humana”, remarcó.Para los afectados directos, analizar los orígenes de la mayor catástrofe civil en tiempos de paz en el país implica señalar directamente las fallas estructurales del sistema. El mensaje más poderoso es, sin dudas, que lo que ocurrió el 1 de agosto de 2004, se pudo evitar.La deuda pendiente para que haya justicia real y reparación integralA más de dos décadas de aquella fatídica jornada que cobró la vida de cuatrocientas personas y dejó a más de trescientos sobrevivientes, las respuestas institucionales y judiciales dictadas por los tribunales continúan siendo consideradas sumamente limitadas frente a la magnitud del daño provocado.Al reflexionar sobre el significado profundo que adquirió el proceso judicial a lo largo de los años, Olmedo puntualiza que la respuesta oficial debió trascender el ámbito estrictamente punitivo para abarcar un enfoque de protección estatal sostenido y de carácter verdaderamente multidisciplinario.Asunción: esto dice el dueño de la discoteca céntrica que se incendióAl evaluar el alcance de las demandas históricas impulsadas por la organización, el representante recordó: “La justicia, aprendimos, es una cosa muchísimo más integral; lo visualizamos en los primeros meses posterior al 1 de agosto del 2004, con un proyecto de ley que intentamos que se pueda trabajar, de solidaridad del Estado para con las víctimas”.Aquel ambicioso proyecto original que buscaba amparar integralmente a los afectados, con el paso del tiempo debido a la falta de voluntad política: “Contemplábamos la educación para las personas afectadas, la cuestión laboral, el tema de la atención médica, psicológica, en salud mental también. Y esa forma integral se perdió y se convirtió solamente en indemnización posterior”, lamentó.Entre lutos inconclusos y resiliencia: cómo viven hoy los sobrevivientesEl transcurso del tiempo ha configurado un escenario humano profundamente complejo donde cada familia y cada sobreviviente procesa el duelo de manera distinta. Olmedo señaló que, como organización, existe un inquebrantable respeto colectivo hacia la absoluta diversidad en las formas de transitar el dolor.Edificio de Ahorros Paraguayos fue clausurado en 2019, pero volvió a habilitarse, admitenSin embargo, uno de los aspectos más desgarradores que mantiene la herida abierta en la comunidad es la falta de cierre definitivo para aquellas víctimas cuyos restos mortales jamás pudieron ser identificados oficialmente. “Hasta hoy día, 22 años después, seis personas aún sin reconocer, es decir, están desaparecidas y por tanto hay familias que todavía no pudieron cerrar sus lutos”, remarcó Olmedo.A esta realidad se suma el factor generacional y el desgaste físico acumulado: “Muchos de los sobrevivientes pertenecen hoy a la tercera edad. “Toda esa carga física y emocional hace que que se limite un poco o la participación o la movilidad a las actividad de la conmemoración y solamente se guardan como para estar presentes el 1 de agosto“, explicó Olmedo.Actividades centrales y vigilia ciudadana a 22 años de la catástrofeOlmedo recordó que este viernes, a las 18:00, termina el novenario. “A las 19:00 tenemos arte por la memoria, que es un espacio familiar de homenaje a las víctimas con una presentación teatral”, agregó. “Mañana el 1 de agosto arranca a las 9:00 con la participación de la comunidad. Tenemos la presencia del Colegio Técnico Cerro Corá con algunas presentaciones artísticas y luego está la banda de la Policía Nacional, en conjunto con la Dirección General de Educación Artística del MEC”, remarcó.Incendio de Ahorros Paraguayos: bomberos denuncian falta de apoyo de la Municipalidad de AsunciónLos momentos más solemnes y esperados de la conmemoración ciudadana se concentrarán hacia el mediodía. “A las 11:00 realizaremos la lectura de nuestro manifiesto. La temática de este año es para el agradecimiento a todas las personas, grupos, sectores, instituciones, organizaciones por esa solidaridad, seguido por el toque de sirena a las 11:20 y el acto ecuménico”, añadió Olmedo.
31 de julio de 2026 a la – 17:18
A 22 años de la tragedia del Ycua Bolaños, familiares y sobrevivientes transforman el dolor en memoria viva, exigiendo justicia social integral y una verdadera cultura de prevención y solidaridad.
Este sábado 1 de agosto se cumplen veintidós años del trágico incendio del supermercado Ycua Bolaños, que enlutó a la sociedad paraguaya, el 1 de agosto de 2004. La conmemoración anual de este sabado se erige no solo como un espacio de recuerdo, sino como una convocatoria permanente para que este hecho se transforme en una sólida conciencia y la solidaridad ciudadanade cuidado mutuo.
Mirada con fe y esperanza: convertir el dolor en conciencia colectiva
Christian Olmedo, integrante de la Coordinadora de Sobrevivientes y Familiares de Víctimas, explicó que el propósito fundamental de la organización es mantener el Memorial 1A, como un espacio activo, que propicie la integración de las nuevas generaciones que no vivieron directamente la tragedia.
Lea más: Feroz incendio consumió la discoteca Nápoles en pleno microcentro de Asunción
En una entrevista concedida a este medio, Olmedo sostuvo que la apertura responde a una necesidad pedagógica fundamental, contraponerse al individualismo que causó el desastre. “Lo que provocó esta tragedia fue que el lucro se puso por encima de la vida humana”, remarcó.

Para los afectados directos, analizar los orígenes de la mayor catástrofe civil en tiempos de paz en el país implica señalar directamente las fallas estructurales del sistema. El mensaje más poderoso es, sin dudas, quelo que ocurrió el 1 de agosto de 2004, se pudo evitar.
La deuda pendiente para que haya justicia real y reparación integral
A más de dos décadas de aquella fatídica jornada que cobró la vida de cuatrocientas personasy dejó a más de trescientos sobrevivientes, las respuestas institucionales y judiciales dictadas por los tribunales continúan siendo consideradas sumamente limitadas frente a la magnitud del daño provocado.
Al reflexionar sobre el significado profundo que adquirió elproceso judicial a lo largo de los años, Olmedo puntualiza que la respuesta oficial debió trascender el ámbito estrictamente punitivo para abarcar un enfoque de protección estatal sostenido y de carácter verdaderamente multidisciplinario.
Lea más: Asunción: esto dice el dueño de la discoteca céntrica que se incendió
Al evaluar el alcance de las demandas históricas impulsadas por la organización, el representante recordó: “La justicia, aprendimos, es una cosa muchísimo más integral; lo visualizamos en los primeros meses posterior al 1 de agosto del 2004, con un proyecto de ley que intentamos que se pueda trabajar, de solidaridad del Estado para con las víctimas”.

Aquel ambicioso proyecto original que buscaba amparar integralmente a los afectados, con el paso del tiempo debido a la falta de voluntad política: “Contemplábamos la educación para las personas afectadas, la cuestión laboral, el tema de la atención médica, psicológica, en salud mental también. Y esa forma integral se perdió y se convirtió solamente en indemnización posterior”, lamentó.
Entre lutos inconclusos y resiliencia: cómo viven hoy los sobrevivientes
El transcurso del tiempo ha configurado un escenario humano profundamente complejo donde cada familia y cada sobreviviente procesa el duelo de manera distinta. Olmedo señaló que, como organización, existe un inquebrantable respeto colectivo hacia la absoluta diversidad en las formas de transitar el dolor.
Lea más: Edificio de Ahorros Paraguayos fue clausurado en 2019, pero volvió a habilitarse, admiten
Sin embargo, uno de los aspectos más desgarradores que mantiene la herida abierta en la comunidad es la falta de cierre definitivo para aquellas víctimas cuyos restos mortales jamás pudieron ser identificados oficialmente. “Hasta hoy día, 22 años después, seis personas aún sin reconocer, es decir, están desaparecidas y por tanto hay familias que todavía no pudieron cerrar sus lutos”, remarcó Olmedo.

A esta realidad se suma el factor generacional y el desgaste físico acumulado: “Muchos de los sobrevivientes pertenecen hoy a la tercera edad. “Toda esa carga física y emocional hace que que se limite un poco o la participación o la movilidad a las actividad de la conmemoración y solamente se guardan como para estar presentes el 1 de agosto“, explicó Olmedo.
Actividades centrales y vigilia ciudadana a 22 años de la catástrofe
Olmedo recordó que este viernes, a las 18:00, termina el novenario. “A las 19:00 tenemosarte por la memoria, que es un espacio familiar de homenaje a las víctimas con una presentación teatral”, agregó.
“Mañana el 1 de agosto arranca a las 9:00 con la participación de la comunidad. Tenemos la presencia delColegio Técnico Cerro Corácon algunas presentaciones artísticas y luego está la banda de la Policía Nacional, en conjunto con la Dirección General de Educación Artística del MEC”, remarcó.
Lea más: Incendio de Ahorros Paraguayos: bomberos denuncian falta de apoyo de la Municipalidad de Asunción
Los momentos más solemnes y esperados de la conmemoración ciudadana se concentrarán hacia el mediodía. “A las 11:00 realizaremos la lectura de nuestro manifiesto. La temática de este año es para el agradecimiento a todas las personas, grupos, sectores, instituciones, organizaciones por esa solidaridad, seguido por el toque de sirena a las 11:20 y el acto ecuménico”, añadió Olmedo.
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