Nacionales

28 de octubre de 2026 – 20:31

Cuatro personas en ambiente rural, dos bajo techado de paja, una sentada cerca de un árbol y otra de pie, rodeados de vegetación.
Pastoral Indígena Espíritu Santo, Nueva Esperanza, departamento de Canindeyú.

La Pastoral Indígena Espíritu Santo emitió un comunicado en el que expresa su profunda indignación ante las continuas agresiones, incursiones violentas y el contexto de inseguridad que afecta a los miembros de la comunidad Tekoha Yapo, exigiendo justicia y el esclarecimiento de crímenes recientes.

La Pastoral Indígena Espíritu Santo, dependiente de la Congregación Misionera Siervas del Espíritu Santo, manifestó su postura categórica en defensa de la vida de los sectores más vulnerables ante los continuos atropellos reportados en la comunidad indígena Tekoha Yapo, ubicada en el distrito de Nueva Esperanza, departamento de Canindeyú.

Según detalla el comunicado, la comunidad cuenta con Personería Jurídica, cinco instituciones educativas de primaria, dos de secundaria y un puesto de salud. Sus tierras abarcan una superficie de 11.098 hectáreas, las cuales son “pretendidas” por la denominada Estancia Americana, generando así un escenario de constante tensión por la posesión del territorio.

El escrito pone especial énfasis en los hechos ocurridos el pasado 14 de agosto, denunciando un ingreso violento de civiles armados con apoyo de vehículos y helicópteros al asentamiento, “sin orden judicial alguna”.

Camioneta blindada verde oscuro en camino rural rodeado de vegetación y cielo despejado.
Una camioneta blindada recorre un camino de Nueva Esperanza, Canindeyú.

En este contexto, se reportó la detención y posterior ejecución de Antonio Carrillo y del “maestro” Catalino Correa, hechos que también motivan un pedido suyo de investigación independiente y transparente.

Impacto en la comunidad educativa

También alertaron la preocupación generada por el sobrevuelo de helicópteros sobre centros educativos durante los momentos de recreo de los niños, lo que genera zozobra en la población infantil y en las familias que habitan el asentamiento.

Ante este escenario, la pastoral reiteró su llamado a que los organismos correspondientes actúen con la debida imparcialidad, respetando los derechos de los Pueblos Indígenas consagrados en la Constitución Nacional y en los Convenios Internacionales, priorizando la paz y la protección de los derechos humanos en la región.

Cartel de la escuela con la junta de personas caminando y un coche estacionado en un entorno rural.
Escuela Básica Nº 8844 en San Francisco Y’apo.

También reiteran que existe una “profunda indignación por el continuo atropello por parte de civiles armados, respaldados por fuerzas del orden público contra los miembros de la Comunidad Indígena Tekoha Yapo”.

“Todos estos días, hemos sido testigos, a través de los medios de prensa, las publicaciones y comunicaciones personales, de hechos en donde se documentan las continuas agresiones que realizan contra los miembros de la comunidad, con abierto respaldo de las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) donde con la excusa de combatir a “Macho” en forma oficial, se hallan abocadas a la expulsión de su territorio demarcado y amojonado por el mismo Estado Paraguayo», manifiestan.

Documento formal que expresa la postura de la Pastoral Indígena Espíritu Santo, con títulos y citas bíblicas en texto impreso.
La Pastoral Indígena Espíritu Santo comunica su indignación por agresiones a comunidades en Paraguay.

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