Jessica Torres tuvo un fin de semana para el olvido. La profe de baile e influencer tuvo que pagar una multaza por estacionar su camionetaza en un lugar prohibido.
“La más multada”, dijo Jessica mostrando el momento en que encontró su camioneta con cepo. “De verdad que no vi el letrero de prohibido estacionar. Este es el resultado de dos mujeres ñembotavy”, comentó la bailarina quien tuvo que esperar por una hora y media para que los policías de tránsito vengan a sacarle el cepo, previo pago de multa.

La entrada (VIDEO) ¡El peor día de Jessica Torres en el tránsito! se publicó primero en Popular.
Jessica Torres tuvo un fin de semana para el olvido. La profe de baile e influencer tuvo que pagar una multaza por estacionar su camionetaza en un lugar prohibido. “La más multada”, dijo Jessica mostrando el momento en que encontró su camioneta con cepo. “De verdad que no vi el letrero de prohibido estacionar. Este
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Aunque su nombre es Stefanny Pereira, ella siempre fue conocida como “Campanita” en el reality kurepa “Gran Hermano”.
Rajada del encierro, la brasiguaya se refirió a su historia familiar y contó al diario La Nación de ashá, el ingueroviable momento en el que decidió amotinarse, cuando la voz de Gran Hermano le informó que debía retirarse.
-¿Cómo se te ocurrió ese momento de no quererte ir de la casa de Gran Hermano?
-Ya lo tenía pensado antes de entrar en Gran Hermano, nunca nadie se atrevió, entonces dije: “Voy a hacerlo yo para ver qué pasa”. Al principio lo hice como un show, pero cuando vi mi foto ahí, en la pantalla, que era real y que me tenía que ir, me agarró una desesperación gigante. Ahí sí, comencé a llorar porque no me quería ir de ninguna manera, no quería dejar la casa y me iba a atrever a quedarme hasta que viniera alguien a buscarme, pero como el Big me dijo que iba a sancionar a mis compañeros si yo no abandonaba la casa, me dio mucha pena por ellos. Por eso acaté la orden.
-¿Qué fue lo que más te gustó de tu estadía en la casa?
-Me gustó todo: las fiestas, tomar aire, sentarme a tomar mate con mis compañeras y compañeros. Esos momentos me encantaron.
-¿Qué no te gustó de la casa?
-No me gustó la comida. Tener que comer todos los días carbohidratos, polenta, no era muy nutritivo. Otra cosa que me costaba bastante era que no podía bañarme a la hora que yo quería, porque el agua podía estar fría. Tenía que agarrarla primero sino se enfriaba enseguida y me tenía que dar una ducha exprés sin lavarme el pelo.
-¿Con quién de tu familia o de tus amistades hablaste apenas saliste?
-Todavía no pude hablar con nadie. Mi productora me dijo que me iba a dar mi celular por una hora y me mintió (risas), solo me lo dio 20 minutos. Lo abrí y no podía creer todo lo que estaba viendo, y después ella me dijo que ya era tarde, que tenía que dormir y no me dio ni tiempo de hablar con mi mamá. Pero ahora la voy a llamar para saber cómo está, porque seguramente ella vivió altas y bajas emocionales. No sé por lo que habrá pasado mi mamá, porque quiere lo mejor para mí y ella vio también lo de adentro y lo de afuera. Entonces quiero saber cómo está, cómo vivió todo eso.
-¿Y vas a hablar con tu papá y tus hermanos?
-Sí, con mi papá y mis hermanos. Yo tengo un hermano de 23 años. Los otros son más chiquitos, somos cuatro hermanos. Mi papá es paraguayo y mi mamá es brasilera, se conocieron en el Puente de la Amistad. Mi papá era taxista en Paraguay y mi mamá trabajaba llevando y trayendo mercadería de Paraguay a Brasil. Un día mi mamá le preguntó cuánto salía un viaje en taxi, mi papá le dijo el precio y mi mamá le respondió que era muy caro, entonces ahí mi papá le dijo que la iba a llevar gratis. Mi mamá y su amiga aceptaron, llegaron a la casa a dejar la mercadería, y mi mamá le preparó una comida como agradecimiento. Ahí él la invitó a salir y después de dos meses, mi mamá quedó embarazada de mí, ¡y hasta hoy están juntos! Hasta mis seis años vivimos en Foz de Iguazú, en Brasil, y ahora ellos viven en Ciudad del Este, en Paraguay.
-¿Cómo terminaste en Gran Hermano?
-La primera vez que vine a Buenos Aires fue para hacer el casting de Gran Hermano. Pasé por altos y bajos, me creí millonaria porque hice el cambio de dinero y me dieron un montón de plata, pero no valía nada. Recorrí caminando todo Buenos Aires, y me vine con un amigo que también hizo el casting. Él no quería gastar, quería andar en subte porque en Paraguay no hay, y por eso me hizo caminar horrores con mi maleta llena de ropa. Caminé muchísimo por Buenos Aires y adoré la ciudad. Después del casting, salimos con unos amigos. La pasé súper bien. Me quiero quedar a vivir en Buenos Aires, quiero trabajar aquí.
-¿Tu papá y tu mamá qué opinan de tu nueva vida? ¿Los extrañás?
-Sí, extraño pero yo en Paraguay vivía sola. Hace cuatro años que me mudé a Asunción, la capital de Paraguay para trabajar en la tele.
-¿Cómo te llevás con los influencers de Paraguay?
-Por lo poco que pude ver, vi que algunos me apoyaron. Estoy muy feliz, muy agradecida con la gente de Paraguay.
Farándula
