La campaña rumbo a las elecciones municipales de octubre comenzó a elevar su temperatura política en Ciudad del Este. Esta vez, el encargado de marcar la cancha fue el empresario José Ortiz, uno de los principales referentes de Honor Colorado y hombre de máxima confianza del expresidente Horacio Cartes, quien aprovechó un acto de respaldo a Rigoberto Chamorro para lanzar un mensaje que muchos interpretan como un intento de romper con la imagen que durante años acompañó al Partido Colorado en la capital del Alto Paraná.
Lejos de limitarse a un respaldo electoral, Ortiz habló de la necesidad de construir un «nuevo modelo» para gobernar Ciudad del Este y dejó una de las frases más contundentes del inicio de la campaña. «Es insostenible que la ciudadanía vote al que robe menos; tenemos que convencer a la gente de votar al que no va a robar», expresó, en una declaración que rápidamente generó repercusiones tanto dentro como fuera de la ANR.
La afirmación no pasó inadvertida porque, además de presentar a Chamorro como un candidato asociado a la honestidad, representa una crítica implícita a una forma de hacer política que durante décadas caracterizó a importantes sectores del coloradismo esteño. Durante años, la administración municipal estuvo marcada por fuertes cuestionamientos relacionados con denuncias de corrupción, disputas internas, estructuras clientelares y una creciente desconfianza ciudadana hacia la dirigencia tradicional.
En ese contexto, Ortiz intentó instalar la idea de que Rigoberto Chamorro representa una nueva generación de liderazgo. Destacó que el candidato posee una situación económica consolidada y sostuvo que precisamente esa independencia financiera constituye una garantía de que no llegará a la Municipalidad con el objetivo de enriquecerse mediante el cargo público.
El discurso también evidencia un cambio en la estrategia comunicacional de Honor Colorado. A diferencia de campañas anteriores, donde predominaban los mensajes centrados en la unidad partidaria y la fortaleza de la estructura política, ahora el oficialismo intenta apropiarse del discurso de la transparencia, la renovación y la buena administración como principales ejes de campaña.
No obstante, esa renovación tiene sus propios matices. Chamorro no representa una ruptura con Honor Colorado ni con el Gobierno Nacional. Por el contrario, cuenta con el respaldo del presidente Santiago Peña, del vicepresidente Pedro Alliana y del propio Horacio Cartes, además del apoyo político del gobernador de Alto Paraná, César «Landy» Torres, quien aparece como uno de los principales operadores del proyecto oficialista en el departamento.
Precisamente ese detalle lleva a varios analistas a preguntarse hasta qué punto existe una verdadera renovación política o si, en realidad, se trata de una estrategia para cambiar los rostros sin modificar la estructura de poder que ha dominado el oficialismo durante los últimos años.
Las expresiones de Ortiz también fueron interpretadas como un mensaje dirigido hacia el propio electorado independiente. Ciudad del Este se convirtió en uno de los principales bastiones de la oposición en los últimos años, con administraciones que desplazaron al histórico dominio colorado. Consciente de ese escenario, Honor Colorado busca reposicionarse presentando un candidato que intente despegarse de los viejos esquemas partidarios y proyectar una imagen de eficiencia, honestidad y gestión.
La campaña rumbo a las elecciones municipales de octubre comenzó a elevar su temperatura política en Ciudad del Este. Esta vez, el encargado de marcar la cancha fue el empresario José Ortiz, uno de los principales referentes de Honor Colorado y hombre de máxima confianza del expresidente Horacio Cartes, quien aprovechó un acto de respaldo
La campaña rumbo a las elecciones municipales de octubre comenzó a elevar su temperatura política en Ciudad del Este. Esta vez, el encargado de marcar la cancha fue el empresario José Ortiz, uno de los principales referentes de Honor Colorado y hombre de máxima confianza del expresidente Horacio Cartes, quien aprovechó un acto de respaldo a Rigoberto Chamorro para lanzar un mensaje que muchos interpretan como un intento de romper con la imagen que durante años acompañó al Partido Colorado en la capital del Alto Paraná.
Lejos de limitarse a un respaldo electoral, Ortiz habló de la necesidad de construir un «nuevo modelo» para gobernar Ciudad del Este y dejó una de las frases más contundentes del inicio de la campaña. «Es insostenible que la ciudadanía vote al que robe menos; tenemos que convencer a la gente de votar al que no va a robar», expresó, en una declaración que rápidamente generó repercusiones tanto dentro como fuera de la ANR.
La afirmación no pasó inadvertida porque, además de presentar a Chamorro como un candidato asociado a la honestidad, representa una crítica implícita a una forma de hacer política que durante décadas caracterizó a importantes sectores del coloradismo esteño. Durante años, la administración municipal estuvo marcada por fuertes cuestionamientos relacionados con denuncias de corrupción, disputas internas, estructuras clientelares y una creciente desconfianza ciudadana hacia la dirigencia tradicional.
En ese contexto, Ortiz intentó instalar la idea de que Rigoberto Chamorro representa una nueva generación de liderazgo. Destacó que el candidato posee una situación económica consolidada y sostuvo que precisamente esa independencia financiera constituye una garantía de que no llegará a la Municipalidad con el objetivo de enriquecerse mediante el cargo público.
El discurso también evidencia un cambio en la estrategia comunicacional de Honor Colorado. A diferencia de campañas anteriores, donde predominaban los mensajes centrados en la unidad partidaria y la fortaleza de la estructura política, ahora el oficialismo intenta apropiarse del discurso de la transparencia, la renovación y la buena administración como principales ejes de campaña.
No obstante, esa renovación tiene sus propios matices. Chamorro no representa una ruptura con Honor Colorado ni con el Gobierno Nacional. Por el contrario, cuenta con el respaldo del presidente Santiago Peña, del vicepresidente Pedro Alliana y del propio Horacio Cartes, además del apoyo político del gobernador de Alto Paraná, César «Landy» Torres, quien aparece como uno de los principales operadores del proyecto oficialista en el departamento.
Precisamente ese detalle lleva a varios analistas a preguntarse hasta qué punto existe una verdadera renovación política o si, en realidad, se trata de una estrategia para cambiar los rostros sin modificar la estructura de poder que ha dominado el oficialismo durante los últimos años.
Las expresiones de Ortiz también fueron interpretadas como un mensaje dirigido hacia el propio electorado independiente. Ciudad del Este se convirtió en uno de los principales bastiones de la oposición en los últimos años, con administraciones que desplazaron al histórico dominio colorado. Consciente de ese escenario, Honor Colorado busca reposicionarse presentando un candidato que intente despegarse de los viejos esquemas partidarios y proyectar una imagen de eficiencia, honestidad y gestión.

Política – Diario TNPRESS







