Melissa Avalos, la doña de nuestro arquero Orlando Gill salió a trancar contra una seguidora que le pecheó que vaya más chusca a la cancha. “Pedí asesoramiento y espero verte extra diosa en el próximo partido”, fue el reclamo que le hizo una mujer de nombre Romi a la esposa de nuestro portero.
Ante esto, Meli salió a pedir a la gente que no se estresen con ser malas personas con ella.
“Si hay algo que no me enoja es que me digan de todo. Quizás tanga mucha razón esta señorita. Quizás no me arreglo, no voy con las mejores vestimentas y obviamente tampoco digo que soy lo más linda de este mundo, pero detrás mío hay una mujer que tiene un niño y una mamá enferma y es como que me cuesta más todo el arreglarme”, respondió la patronal de Orlando Gill.
Ña Meli he’i que le cuesta voi ser toda chururú. “Me cuesta el pensar en ponerme prendas más caras (no es una excusa) pero soy así. Obviamente no digo que está bien, pero estoy intentando”; le bajó la doña y remató: “Tengo otras prioridades antes de eso”. ¡Entendéa!

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Melissa Avalos, la doña de nuestro arquero Orlando Gill salió a trancar contra una seguidora que le pecheó que vaya más chusca a la cancha. “Pedí asesoramiento y espero verte extra diosa en el próximo partido”, fue el reclamo que le hizo una mujer de nombre Romi a la esposa de nuestro portero. Ante esto,
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Con la emoción todavía a flor de piel tras el partido, Gaby del Campo, la modelo que adora a Paraguay, celebró el triunfo con una frase que encendió las redes. Entre festejos y pasión albirroja, dejó un mensaje desafiante dirigido a los alemanes: “Para que aprendan a respetar a la raza guaraní”.

–Gaby, ¿qué te llevó a decir esa frase después del partido?
–La emoción del momento. Cuando vi cómo luchó Paraguay hasta el final, sentí un orgullo enorme y me salió del corazón decir: “Para que aprendan a respetar a la raza guaraní”. Fue una forma de defender su identidad y demostrar que nunca hay que subestimar a un paraguayo.
–¿Creés que tu mensaje fue demasiado fuerte?
–No lo veo así. Lo dije desde la pasión futbolera, no desde el odio. Cuando defiendo a Paraguay lo hago con el pecho inflado, porque amo como si fuera mi país y me encanta que el mundo reconozca el carácter y la garra que tienen.
–¿Qué significa para vos ser fanática de Paraguay?
–Es sentir la camiseta como una segunda piel. Grité cada jugada, sufrí cada minuto y celebré como si estuviera en la cancha. Ser extranjera amando Paraguay es un orgullo que llevo conmigo todos los días, no solamente cuando juega la selección.
–¿Qué les dirías hoy a los alemanes?
–Que respeten a Paraguay, porque esta selección nunca regala nada. Puede ser un país pequeño en tamaño, pero tiene un corazón gigante y una historia de lucha que merece reconocimiento dentro y fuera de la cancha.
–¿Cómo viviste el ambiente después del partido?
–Fue una locura hermosa. Lo viví con mi familia y había alegría, abrazos, emoción y mucho sentimiento. Estuve mirando también como lo celebraron en el centro de Asunción y ver a tanta gente feliz me confirmó que el fútbol tiene esa magia de unir y hacer que todos saquemos el orgullo guaraní.
–¿Con qué frase resumís este momento?
–Que Paraguay siempre pelea con el alma. Puede ganar, empatar o perder, pero jamás les faltara coraje. Y cuando le respetan en la cancha, gana también el orgullo de todo un país.

Farándula
