Vane Domínguez se hizo las lolas y volvió a encender las redes con una frase que desató comentarios: “Sin tetas no hay paraíso”. Segura, provocadora y sin filtros, la influencer asegura que su nueva imagen la hace sentir más poderosa que nunca.

-¿Por qué decidiste cambiarte los pechos?
-Porque quería mirarme al espejo y sentirme todavía más segura de mí misma. No lo hice por nadie, ni por presión, ni para gustarle a un hombre. Lo hice porque tenía ganas de verme más explosiva, más femenina y porque siempre digo que si una puede darse un gusto y sentirse mejor, ¿por qué no hacerlo?Ahora me pruebo cualquier vestido y siento que todo me queda con más actitud.
-¿Quién es tu cirujano?
-El Dr. Darío Jara.
-¿De verdad “Sin tetas no hay paraíso”?
-Sí, lo dije entre risas, pero también con un poco de picardía. La frase tiene humor y un toque provocador, porque sabía que iba a generar revuelo. Igual, el verdadero paraíso está en sentirse cómoda con una misma. Si mis nuevas curvas ayudan a subir la autoestima y a sentirme más sexy, entonces bienvenida sea la frase.
-¿Qué fue lo primero que hiciste después de la cirugía?
-Mirarme al espejo como diez veces seguidas. No podía creer el cambio. Después me puse un top ajustado solo para verme y dije: “Ahora sí, llegó mi temporada favorita”. Obviamente también tuve miedo y molestias, pero la emoción podía más.
-¿Cambió tu forma de seducir?
-Muchísimo. Antes ya era coqueta, pero ahora siento que entro a un lugar y las miradas llegan solas. No necesito exagerar nada; la confianza hace todo el trabajo. Además, cuando una se siente deseada, también juega más con la mirada, con la ropa y con la actitud.
-¿Recibiste mensajes picantes después del cambio?
-Demasiados. Algunos muy atrevidos, otros divertidos y otros directamente imposibles de repetir. Hay hombres que creen que por tener más curvas automáticamente me vuelvo más peligrosa… y capaz tienen razón. Igual, me río mucho leyendo ciertas propuestas.
-¿Qué opinan tus amigas de tu nueva imagen?
-La mayoría me dijo que me quedan espectaculares y que me ven más feliz. Obvio, siempre aparece alguna envidiosita disfrazada de consejera diciendo: ‘Yo te prefería natural’, pero al final la que tiene que sentirse bien soy yo.

La entrada Vane presume sus nuevas lolas: “Sin tetas no hay paraíso” se publicó primero en Popular.
Vane Domínguez se hizo las lolas y volvió a encender las redes con una frase que desató comentarios: “Sin tetas no hay paraíso”. Segura, provocadora y sin filtros, la influencer asegura que su nueva imagen la hace sentir más poderosa que nunca. -¿Por qué decidiste cambiarte los pechos? -Porque quería mirarme al espejo y sentirme todavía más segura
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Vane Domínguez se hizo las lolas y volvió a encender las redes con una frase que desató comentarios: “Sin tetas no hay paraíso”. Segura, provocadora y sin filtros, la influencer asegura que su nueva imagen la hace sentir más poderosa que nunca.

-¿Por qué decidiste cambiarte los pechos?
-Porque quería mirarme al espejo y sentirme todavía más segura de mí misma. No lo hice por nadie, ni por presión, ni para gustarle a un hombre. Lo hice porque tenía ganas de verme más explosiva, más femenina y porque siempre digo que si una puede darse un gusto y sentirse mejor, ¿por qué no hacerlo?Ahora me pruebo cualquier vestido y siento que todo me queda con más actitud.
-¿Quién es tu cirujano?
-El Dr. Darío Jara.
-¿De verdad “Sin tetas no hay paraíso”?
-Sí, lo dije entre risas, pero también con un poco de picardía. La frase tiene humor y un toque provocador, porque sabía que iba a generar revuelo. Igual, el verdadero paraíso está en sentirse cómoda con una misma. Si mis nuevas curvas ayudan a subir la autoestima y a sentirme más sexy, entonces bienvenida sea la frase.
-¿Qué fue lo primero que hiciste después de la cirugía?
-Mirarme al espejo como diez veces seguidas. No podía creer el cambio. Después me puse un top ajustado solo para verme y dije: “Ahora sí, llegó mi temporada favorita”. Obviamente también tuve miedo y molestias, pero la emoción podía más.
-¿Cambió tu forma de seducir?
-Muchísimo. Antes ya era coqueta, pero ahora siento que entro a un lugar y las miradas llegan solas. No necesito exagerar nada; la confianza hace todo el trabajo. Además, cuando una se siente deseada, también juega más con la mirada, con la ropa y con la actitud.
-¿Recibiste mensajes picantes después del cambio?
-Demasiados. Algunos muy atrevidos, otros divertidos y otros directamente imposibles de repetir. Hay hombres que creen que por tener más curvas automáticamente me vuelvo más peligrosa… y capaz tienen razón. Igual, me río mucho leyendo ciertas propuestas.
-¿Qué opinan tus amigas de tu nueva imagen?
-La mayoría me dijo que me quedan espectaculares y que me ven más feliz. Obvio, siempre aparece alguna envidiosita disfrazada de consejera diciendo: ‘Yo te prefería natural’, pero al final la que tiene que sentirse bien soy yo.


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