En primer lugar, se observa un incremento del ingreso familiar disponible promedio, que pasa de G. 6.234.000 en 2024 a G. 6.864.000 en 2025, lo que equivale a un crecimiento cercano al 10%. Este resultado sugiere una mejora general en los ingresos de los hogares. No obstante, al desagregar por quintiles, aparecen diferencias importantes a ser analizadas.
En el caso del 20% más pobre, el ingreso familiar disponible aumenta de G. 1.809.000 a G. 2.296.000, lo que representa un incremento de aproximadamente 27%. Este crecimiento es significativamente superior al promedio nacional, lo cual podría interpretarse como una mejora relevante en los ingresos de los sectores más vulnerables.
Sin embargo, al contrastarlo con la evolución de la pobreza, que muestra una reducción más moderada de 3,6 puntos porcentuales en 2025 con respecto al año anterior, surge la necesidad de analizar con mayor detalle la composición de ese aumento.
Soroka rechaza datos del INE sobre reducción de pobreza en Paraguay: “No coincide con la realidad”
Al revisar las fuentes de ingreso, se destaca el comportamiento de los ingresos laborales en este segmento, que pasan de G. 1.560.000 a G. 1.955.000, con un incremento cercano al 25%. Este dato resulta positivo, ya que indicaría una mejora en la capacidad de generación de ingresos del trabajo.

No obstante, considerando que el ajuste del salario mínimo fue relativamente acotado de 4% en el promedio 2024-2025, este aumento podría estar reflejando dinámicas propias del empleo informal o cambios en la intensidad del trabajo, aspectos que merecen ser analizados con mayor profundidad.
Otro punto interesante se encuentra en la evolución del componente de ingresos por almuerzo o cena, vinculado a programas sociales. En 2024, los valores reportados eran considerablemente más elevados que en 2025, lo que sugiere que se realizaron ajustes o revisiones en la medición.
En 2025, los montos se ubican en niveles más consistentes con los costos estimados de este tipo de programas, lo que contribuye a una mayor coherencia en la información, tal como se puede apreciar en la infografía.
El Gobierno afirma que 213.000 paraguayos salieron de la pobreza total
Aun así, este componente plantea un aspecto metodológico relevante. Al tratarse de un beneficio en especie, su incorporación dentro del ingreso total puede influir en la medición del ingreso disponible, especialmente cuando se utiliza como base para analizar pobreza monetaria.
Asimismo, se observa que algunos programas sociales presentan cobertura más amplia de lo que podría esperarse, ya que ciertos beneficios también aparecen en los quintiles de mayores ingresos, abriendo el espacio para reflexionar sobre la focalización y eficiencia del gasto social.
En cuanto a la consistencia interna de los datos, es importante tener en cuenta que los datos incluyen distintas fuentes de ingreso con definiciones específicas, lo que puede generar diferencias entre la suma de componentes individuales y el total reportado. Estas diferencias suelen responder a ajustes metodológicos propios de las encuestas de hogares, aunque pueden dificultar una lectura directa de los resultados.
¿Bajó la pobreza en Paraguay?: Esto revela informe del INE correspondiente al 2025
Finalmente, al analizar la estructura de ingresos de los hogares más vulnerables, se observa un patrón que aporta matices relevantes al desempeño reciente. En el 20% más pobre, la principal fuente complementaria no proviene de remesas del exterior, sino de transferencias familiares dentro del país, que en 2025 alcanzan G. 645.000, por encima de los G. 364.000 provenientes del extranjero.
Este comportamiento se invierte en los quintiles de mayores ingresos, donde las remesas externas adquieren mayor peso relativo. No obstante, el dato que llama la atención es la escasa variación de la ayuda familiar interna, que pasa de G. 626.000 en 2024 a G. 645.000 en 2025, a pesar del marcado incremento en los ingresos laborales del segmento más pobre. Dado que ambos flujos están estrechamente vinculados al ingreso generado por el trabajo, cabría esperar una dinámica más alineada.
En contraste, las remesas del exterior muestran una expansión mayor, posiblemente asociada a factores cambiarios, considerando su origen en economías como Estados Unidos, España o Argentina. Este comportamiento sugiere que los determinantes de los ingresos familiares no evolucionan de manera homogénea, lo que introduce elementos adicionales para interpretar la mejora observada en los ingresos totales.

Los datos reflejan una mejora en los ingresos, particularmente en los sectores de menores recursos. Sin embargo, también evidencian la importancia de analizar no solo el nivel de los ingresos, sino también su composición, su sostenibilidad y la forma en que son medidos.
Una lectura integral permite comprender mejor los avances, al tiempo que identifica aspectos que pueden seguir perfeccionándose para lograr una medición cada vez más precisa de la realidad socioeconómica del país.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones
En primer lugar, se observa un incremento del ingreso familiar disponible promedio, que pasa de G. 6.234.000 en 2024 a G. 6.864.000 en 2025, lo que equivale a un crecimiento cercano al 10%. Este resultado sugiere una mejora general en los ingresos de los hogares. No obstante, al desagregar por quintiles, aparecen diferencias importantes a ser analizadas. En el caso del 20% más pobre, el ingreso familiar disponible aumenta de G. 1.809.000 a G. 2.296.000, lo que representa un incremento de aproximadamente 27%. Este crecimiento es significativamente superior al promedio nacional, lo cual podría interpretarse como una mejora relevante en los ingresos de los sectores más vulnerables.Sin embargo, al contrastarlo con la evolución de la pobreza, que muestra una reducción más moderada de 3,6 puntos porcentuales en 2025 con respecto al año anterior, surge la necesidad de analizar con mayor detalle la composición de ese aumento. Soroka rechaza datos del INE sobre reducción de pobreza en Paraguay: “No coincide con la realidad”Al revisar las fuentes de ingreso, se destaca el comportamiento de los ingresos laborales en este segmento, que pasan de G. 1.560.000 a G. 1.955.000, con un incremento cercano al 25%. Este dato resulta positivo, ya que indicaría una mejora en la capacidad de generación de ingresos del trabajo.No obstante, considerando que el ajuste del salario mínimo fue relativamente acotado de 4% en el promedio 2024-2025, este aumento podría estar reflejando dinámicas propias del empleo informal o cambios en la intensidad del trabajo, aspectos que merecen ser analizados con mayor profundidad. Otro punto interesante se encuentra en la evolución del componente de ingresos por almuerzo o cena, vinculado a programas sociales. En 2024, los valores reportados eran considerablemente más elevados que en 2025, lo que sugiere que se realizaron ajustes o revisiones en la medición.En 2025, los montos se ubican en niveles más consistentes con los costos estimados de este tipo de programas, lo que contribuye a una mayor coherencia en la información, tal como se puede apreciar en la infografía.El Gobierno afirma que 213.000 paraguayos salieron de la pobreza totalAun así, este componente plantea un aspecto metodológico relevante. Al tratarse de un beneficio en especie, su incorporación dentro del ingreso total puede influir en la medición del ingreso disponible, especialmente cuando se utiliza como base para analizar pobreza monetaria. Asimismo, se observa que algunos programas sociales presentan cobertura más amplia de lo que podría esperarse, ya que ciertos beneficios también aparecen en los quintiles de mayores ingresos, abriendo el espacio para reflexionar sobre la focalización y eficiencia del gasto social. En cuanto a la consistencia interna de los datos, es importante tener en cuenta que los datos incluyen distintas fuentes de ingreso con definiciones específicas, lo que puede generar diferencias entre la suma de componentes individuales y el total reportado. Estas diferencias suelen responder a ajustes metodológicos propios de las encuestas de hogares, aunque pueden dificultar una lectura directa de los resultados. ¿Bajó la pobreza en Paraguay?: Esto revela informe del INE correspondiente al 2025Finalmente, al analizar la estructura de ingresos de los hogares más vulnerables, se observa un patrón que aporta matices relevantes al desempeño reciente. En el 20% más pobre, la principal fuente complementaria no proviene de remesas del exterior, sino de transferencias familiares dentro del país, que en 2025 alcanzan G. 645.000, por encima de los G. 364.000 provenientes del extranjero.Este comportamiento se invierte en los quintiles de mayores ingresos, donde las remesas externas adquieren mayor peso relativo. No obstante, el dato que llama la atención es la escasa variación de la ayuda familiar interna, que pasa de G. 626.000 en 2024 a G. 645.000 en 2025, a pesar del marcado incremento en los ingresos laborales del segmento más pobre. Dado que ambos flujos están estrechamente vinculados al ingreso generado por el trabajo, cabría esperar una dinámica más alineada. En contraste, las remesas del exterior muestran una expansión mayor, posiblemente asociada a factores cambiarios, considerando su origen en economías como Estados Unidos, España o Argentina. Este comportamiento sugiere que los determinantes de los ingresos familiares no evolucionan de manera homogénea, lo que introduce elementos adicionales para interpretar la mejora observada en los ingresos totales. Los datos reflejan una mejora en los ingresos, particularmente en los sectores de menores recursos. Sin embargo, también evidencian la importancia de analizar no solo el nivel de los ingresos, sino también su composición, su sostenibilidad y la forma en que son medidos. Pobreza monetaria: Instan a preservar credibilidad de datos y a no utilizarlos como propaganda políticaUna lectura integral permite comprender mejor los avances, al tiempo que identifica aspectos que pueden seguir perfeccionándose para lograr una medición cada vez más precisa de la realidad socioeconómica del país. * Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones
31 de marzo de 2026 – 01:00
El reciente informe “Principales resultados de Pobreza Monetaria y Distribución de Ingresos 2025” publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) permite identificar algunos elementos que invitan a una lectura más cuidadosa de los resultados, especialmente al momento de interpretar la mejora en los ingresos y su vínculo con la evolución de la pobreza en Paraguay.
En primer lugar, se observa un incremento del ingreso familiar disponible promedio, que pasa de G. 6.234.000 en 2024 a G. 6.864.000 en 2025, lo que equivale a un crecimiento cercano al 10%. Este resultado sugiere una mejora general en los ingresos de los hogares. No obstante, al desagregar por quintiles, aparecen diferencias importantes a ser analizadas.
En el caso del 20% más pobre, el ingreso familiar disponible aumenta de G. 1.809.000 a G. 2.296.000, lo que representa un incremento de aproximadamente 27%. Este crecimiento es significativamente superior al promedio nacional, lo cual podría interpretarse como una mejora relevante en los ingresos de los sectores más vulnerables.
Sin embargo, al contrastarlo con la evolución de la pobreza, que muestra una reducción más moderada de 3,6 puntos porcentuales en 2025 con respecto al año anterior, surge la necesidad de analizar con mayor detalle la composición de ese aumento.
Lea más: Soroka rechaza datos del INE sobre reducción de pobreza en Paraguay: “No coincide con la realidad”
Al revisar las fuentes de ingreso, se destaca el comportamiento de los ingresos laborales en este segmento, que pasan de G. 1.560.000 a G. 1.955.000, con un incremento cercano al 25%. Este dato resulta positivo, ya que indicaría una mejora en la capacidad de generación de ingresos del trabajo.

No obstante, considerando que el ajuste del salario mínimo fue relativamente acotado de 4% en el promedio 2024-2025, este aumento podría estar reflejando dinámicas propias del empleo informal o cambios en la intensidad del trabajo, aspectos que merecen ser analizados con mayor profundidad.
Otro punto interesante se encuentra en la evolución del componente de ingresos por almuerzo o cena, vinculado a programas sociales. En 2024, los valores reportados eran considerablemente más elevados que en 2025, lo que sugiere que se realizaron ajustes o revisiones en la medición.
En 2025, los montos se ubican en niveles más consistentes con los costos estimados de este tipo de programas, lo que contribuye a una mayor coherencia en la información, tal como se puede apreciar en la infografía.
Lea más: El Gobierno afirma que 213.000 paraguayos salieron de la pobreza total
Aun así, este componente plantea un aspecto metodológico relevante. Al tratarse de un beneficio en especie, su incorporación dentro del ingreso total puede influir en la medición del ingreso disponible, especialmente cuando se utiliza como base para analizar pobreza monetaria.
Asimismo, se observa que algunos programas sociales presentan cobertura más amplia de lo que podría esperarse, ya que ciertos beneficios también aparecen en los quintiles de mayores ingresos, abriendo el espacio para reflexionar sobre la focalización y eficiencia del gasto social.
En cuanto a la consistencia interna de los datos, es importante tener en cuenta que los datos incluyen distintas fuentes de ingreso con definiciones específicas, lo que puede generar diferencias entre la suma de componentes individuales y el total reportado. Estas diferencias suelen responder a ajustes metodológicos propios de las encuestas de hogares, aunque pueden dificultar una lectura directa de los resultados.
Lea más: ¿Bajó la pobreza en Paraguay?: Esto revela informe del INE correspondiente al 2025
Finalmente, al analizar la estructura de ingresos de los hogares más vulnerables, se observa un patrón que aporta matices relevantes al desempeño reciente. En el 20% más pobre, la principal fuente complementaria no proviene de remesas del exterior, sino de transferencias familiares dentro del país, que en 2025 alcanzan G. 645.000, por encima de los G. 364.000 provenientes del extranjero.
Este comportamiento se invierte en los quintiles de mayores ingresos, donde las remesas externas adquieren mayor peso relativo. No obstante, el dato que llama la atención es la escasa variación de la ayuda familiar interna, que pasa de G. 626.000 en 2024 a G. 645.000 en 2025, a pesar del marcado incremento en los ingresos laborales del segmento más pobre. Dado que ambos flujos están estrechamente vinculados al ingreso generado por el trabajo, cabría esperar una dinámica más alineada.
En contraste, las remesas del exterior muestran una expansión mayor, posiblemente asociada a factores cambiarios, considerando su origen en economías como Estados Unidos, España o Argentina. Este comportamiento sugiere que los determinantes de los ingresos familiares no evolucionan de manera homogénea, lo que introduce elementos adicionales para interpretar la mejora observada en los ingresos totales.

Los datos reflejan una mejora en los ingresos, particularmente en los sectores de menores recursos. Sin embargo, también evidencian la importancia de analizar no solo el nivel de los ingresos, sino también su composición, su sostenibilidad y la forma en que son medidos.
Una lectura integral permite comprender mejor los avances, al tiempo que identifica aspectos que pueden seguir perfeccionándose para lograr una medición cada vez más precisa de la realidad socioeconómica del país.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones
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