Durante los primeros años, entre 2003 y 2012, el comportamiento fue relativamente estable. En ese tramo, los pagos fluctuaron entre G. 259.165 millones (2012) y G. 540.000 millones (2005), con variaciones moderadas y sin una tendencia sostenida al alza.
A partir del año 2013 se observa un punto de inflexión. Ese año los intereses alcanzaron G. 416.022 millones, y desde entonces se inicia una fase de expansión sostenida. En 2015 ya se registraba un nivel de G. 893.351 millones, lo que representó más del doble en apenas dos años. Este salto significó una variación relativa de +114,7% entre 2013 y 2015, reflejando el inicio de un ciclo de mayor financiamiento mediante deuda.
El periodo comprendido entre 2016 y 2019 consolida esta tendencia. En 2016 los intereses se ubicaron en G. 1,151 billones, mientras que en 2019 ascendieron a G. 1,962 billones. El incremento absoluto en estos cuatro años fue de G. 810.122 millones, con una variación relativa de +70,4%.
El salto más significativo se produce a partir de 2020. Ese año los pagos alcanzaron G. 2,554 billones, y en 2023 ya se ubicaban en G. 5,217 billones. En solo tres años, el aumento absoluto fue de G. 2,663 billones, lo que implicó una variación relativa de +104,3%. El incremento coincide con el contexto de mayor endeudamiento asociado a la pandemia y a la necesidad de financiamiento fiscal.
La tendencia continúa en los siguientes años. En 2024 los intereses llegaron a G. 6,633 billones, mientras que en 2025 alcanzaron G. 6,968 billones. El incremento interanual en este último año fue de G. 335.065 millones, equivalente a una variación de +5,0%, lo que sugiere una desaceleración en el ritmo de crecimiento, aunque en niveles históricamente elevados.
Para 2026, los datos parciales a febrero muestran pagos por G. 1,252 billones, superando 35% a lo registrado en mismo periodo de 2025, lo que anticipa que el año podría mantener niveles altos en línea con el stock de deuda vigente. Si se anualiza este ritmo, el pago de intereses podría situarse nuevamente en torno a los niveles recientes.
En perspectiva y a modo de remarcar, el aumento acumulado entre 2013 y 2025 resulta especialmente relevante. En ese periodo, los intereses pasaron de G. 416.022 millones a G. 6,968 billones, con un incremento absoluto de G. 6,552 billones y una variación relativa de aproximadamente +1.575%. Este dato refleja no solo el mayor endeudamiento, sino también el impacto de las condiciones financieras internacionales y de las tasas de interés.
Como se ha observado, la evolución del pago de intereses evidencia un cambio estructural en las finanzas públicas. El componente financiero de la deuda ha adquirido un peso creciente, lo que plantea desafíos en términos de sostenibilidad fiscal y asignación de recursos. El seguimiento de esta variable se vuelve clave, dado que condiciona el margen de maniobra del Estado en áreas prioritarias y refuerza la importancia de una gestión prudente del endeudamiento público.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
Durante los primeros años, entre 2003 y 2012, el comportamiento fue relativamente estable. En ese tramo, los pagos fluctuaron entre G. 259.165 millones (2012) y G. 540.000 millones (2005), con variaciones moderadas y sin una tendencia sostenida al alza. A partir del año 2013 se observa un punto de inflexión. Ese año los intereses alcanzaron G. 416.022 millones, y desde entonces se inicia una fase de expansión sostenida. En 2015 ya se registraba un nivel de G. 893.351 millones, lo que representó más del doble en apenas dos años. Este salto significó una variación relativa de +114,7% entre 2013 y 2015, reflejando el inicio de un ciclo de mayor financiamiento mediante deuda. El periodo comprendido entre 2016 y 2019 consolida esta tendencia. En 2016 los intereses se ubicaron en G. 1,151 billones, mientras que en 2019 ascendieron a G. 1,962 billones. El incremento absoluto en estos cuatro años fue de G. 810.122 millones, con una variación relativa de +70,4%. El salto más significativo se produce a partir de 2020. Ese año los pagos alcanzaron G. 2,554 billones, y en 2023 ya se ubicaban en G. 5,217 billones. En solo tres años, el aumento absoluto fue de G. 2,663 billones, lo que implicó una variación relativa de +104,3%. El incremento coincide con el contexto de mayor endeudamiento asociado a la pandemia y a la necesidad de financiamiento fiscal. La tendencia continúa en los siguientes años. En 2024 los intereses llegaron a G. 6,633 billones, mientras que en 2025 alcanzaron G. 6,968 billones. El incremento interanual en este último año fue de G. 335.065 millones, equivalente a una variación de +5,0%, lo que sugiere una desaceleración en el ritmo de crecimiento, aunque en niveles históricamente elevados. Para 2026, los datos parciales a febrero muestran pagos por G. 1,252 billones, superando 35% a lo registrado en mismo periodo de 2025, lo que anticipa que el año podría mantener niveles altos en línea con el stock de deuda vigente. Si se anualiza este ritmo, el pago de intereses podría situarse nuevamente en torno a los niveles recientes. En perspectiva y a modo de remarcar, el aumento acumulado entre 2013 y 2025 resulta especialmente relevante. En ese periodo, los intereses pasaron de G. 416.022 millones a G. 6,968 billones, con un incremento absoluto de G. 6,552 billones y una variación relativa de aproximadamente +1.575%. Este dato refleja no solo el mayor endeudamiento, sino también el impacto de las condiciones financieras internacionales y de las tasas de interés. Como se ha observado, la evolución del pago de intereses evidencia un cambio estructural en las finanzas públicas. El componente financiero de la deuda ha adquirido un peso creciente, lo que plantea desafíos en términos de sostenibilidad fiscal y asignación de recursos. El seguimiento de esta variable se vuelve clave, dado que condiciona el margen de maniobra del Estado en áreas prioritarias y refuerza la importancia de una gestión prudente del endeudamiento público. * Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
27 de marzo de 2026 – 01:00
El pago de intereses de la Deuda Pública en Paraguay exhibe una trayectoria claramente ascendente en las últimas dos décadas, con un cambio de escala particularmente marcado a partir de mediados de la década de 2010. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el monto destinado a intereses pasó de G. 478.833 millones en 2003 (US$ 74 millones) a G. 6,968 billones en 2025 (US$ 924 millones al promedio de tipo de cambio de ese año).
Durante los primeros años, entre 2003 y 2012, el comportamiento fue relativamente estable. En ese tramo, los pagos fluctuaron entre G. 259.165 millones (2012) y G. 540.000 millones (2005), con variaciones moderadas y sin una tendencia sostenida al alza.
A partir del año 2013 se observa un punto de inflexión. Ese año los intereses alcanzaron G. 416.022 millones, y desde entonces se inicia una fase de expansión sostenida. En 2015 ya se registraba un nivel de G. 893.351 millones, lo que representó más del doble en apenas dos años. Este salto significó una variación relativa de +114,7% entre 2013 y 2015, reflejando el inicio de un ciclo de mayor financiamiento mediante deuda.
El periodo comprendido entre 2016 y 2019 consolida esta tendencia. En 2016 los intereses se ubicaron en G. 1,151 billones, mientras que en 2019 ascendieron a G. 1,962 billones. El incremento absoluto en estos cuatro años fue de G. 810.122 millones, con una variación relativa de +70,4%.
El salto más significativo se produce a partir de 2020. Ese año los pagos alcanzaron G. 2,554 billones, y en 2023 ya se ubicaban en G. 5,217 billones. En solo tres años, el aumento absoluto fue de G. 2,663 billones, lo que implicó una variación relativa de +104,3%. El incremento coincide con el contexto de mayor endeudamiento asociado a la pandemia y a la necesidad de financiamiento fiscal.
La tendencia continúa en los siguientes años. En 2024 los intereses llegaron a G. 6,633 billones, mientras que en 2025 alcanzaron G. 6,968 billones. El incremento interanual en este último año fue de G. 335.065 millones, equivalente a una variación de +5,0%, lo que sugiere una desaceleración en el ritmo de crecimiento, aunque en niveles históricamente elevados.
Para 2026, los datos parciales a febrero muestran pagos por G. 1,252 billones, superando 35% a lo registrado en mismo periodo de 2025, lo que anticipa que el año podría mantener niveles altos en línea con el stock de deuda vigente. Si se anualiza este ritmo, el pago de intereses podría situarse nuevamente en torno a los niveles recientes.
En perspectiva y a modo de remarcar, el aumento acumulado entre 2013 y 2025 resulta especialmente relevante. En ese periodo, los intereses pasaron de G. 416.022 millones a G. 6,968 billones, con un incremento absoluto de G. 6,552 billones y una variación relativa de aproximadamente +1.575%. Este dato refleja no solo el mayor endeudamiento, sino también el impacto de las condiciones financieras internacionales y de las tasas de interés.
Como se ha observado, la evolución del pago de intereses evidencia un cambio estructural en las finanzas públicas. El componente financiero de la deuda ha adquirido un peso creciente, lo que plantea desafíos en términos de sostenibilidad fiscal y asignación de recursos. El seguimiento de esta variable se vuelve clave, dado que condiciona el margen de maniobra del Estado en áreas prioritarias y refuerza la importancia de una gestión prudente del endeudamiento público.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.
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